El Afinador de Noticias
La ruta Sevilla - Cádiz en 1846

Los palos de la A a la Z


Cantiñas /

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Queremos agradecer la generosa contribución de Antonio Barberán, quien nos ha proporcionado numerosos ejemplos de audio y documentación muy valiosa acerca de las cantiñas.

Las cantiñas forman un complejo de estilos flamencos formado por las alegrías, las romeras, el mirabrás y los caracoles, y otras muchas cantiñas que se conocen por el nombre de su autor, como es el caso de Pinini, Tío José El Aguila o Romero el Tito, o bien las que se denominan con alguna referencia a la letra, como La contrabandista o El Torrijos. También las hay que se conocen por el lugar de origen, por ejemplo las de Córdoba. No es escaso el repertorio de cantiñas, más bien diríamos que es muy rico, tanto en músicas como en letras.

En nuestra opinión las cantiñas y las soleares son hermanas carnales, la misma expresión pero en distinta tonalidad, con lo que ello implica desde el punto de vista estético. El modo andaluz propio de las soleares, frente al tono mayor de las cantiñas.


Lo modal, genuino del cante jondo, se percibe como más auténtico, restando en consecuencia jondura a los estilos en el modo mayor. Nada más, y nada menos; la tonalidad como principal diferencia entre cantiñas y soleares, al parecer lo modal otorga un grado de jondura superior.

En principio las cantiñas abarcan el sector alegre y desenfadado del cante, mientras las soleares se concentran en el sentimiento más hondo. En realidad el valor artístico es idéntico entre uno u otro estilo, solo que ante la percepción que tenemos de ambas músicas tendemos a saborear en unas la profundidad del jipío, en las soleares, mientras en las cantiñas creemos ver una mayor superficialidad.

Localización

Las cantiñas tienen su origen en Cádiz capital y en las localidades de la bahía, El Puerto de Santa María, Puerto Real, Rota y San Fernando, y sobre todo Sanlúcar de Barrameda, cuna de fundamentales creadores de cantiñas. Excepcionalmente se cultivan cantiñas en otras localidades no gaditanas, como Lebrija o Córdoba.

Es comúnmente aceptado que las cantiñas propiamente dichas tienen en su mayoría su origen en las comarcas de la bahía, mientras las alegrías se crean y cultivan preferentemente en Cádiz capital. Las primeras noticias revelan la ligazón de Cádiz capital con el repertorio de alegrías. No es posible no obstante delimitar categóricamente las alegrías a un lugar concreto ya que el flamenco al ser una expresión artística elaborada por personas con nombre y apellidos, la inspiración creativa no conoce fronteras y un no gaditano puede ser artífice o recreador acreditadísimo de cantes por alegrías. No en vano la mayor propagadora de muchos de estos cantes durante las primeras décadas del siglo XX fue la sevillana Pastor Pavón ‘Niña de los Peines’, genial recreadora de aires gaditanos y figura máxima de una época dorada del cante flamenco, así como el jerezano Antonio Chacón quien confirmó estilos de cantiñas tan destacados como el mirabrás y los caracoles.

Sanlúcar de Barrameda es un puerto importante de la provincia gaditana, paso obligado de los barcos que hacían la ruta Cádiz-Sevilla por el río Guadalquivir (y Sevilla-América), su participación en la forja de algunos estilos del flamenco es digna de tener en cuenta. De Sanlúcar fueron la familia de Los Bochoque, entre ellos María La Mica, a quien se atribuye la creación de la popular cantiña llamada de Las Mirris, hermanas sanluqueñas que de tanto ir y venir de Sanlúcar al Puerto de Santa María hicieron un carril. En Sanlúcar pudo nacer también el cantaor Tío José El Granaíno, creador fundamental de cantiñas y primerísima figura del cante flamenco de la segunda mitad del siglo XIX, y de Sanlúcar es Ramón Medrano, quien nos legara un buen número de cantes, entre ellos una versión de La Rosa, enigmático estilo emparentado con las romeras del que, en opinión de muchos estudiosos, parten los estilos mas significativos de cantiñas.

El Puerto de Santa María es una de las principales plazas del flamenco, muchos han sido los intérpretes oriundos de esa ciudad. Si en la seguiriya El Puerto está a la cabeza en número de variantes, portuenses fueron también algunos destacados recreadores de cantiñas.

La Isla de San Fernando es otro de los lugares más flamencos de La Bahía gaditana, en la Isla nacieron los hermanos Perico Piña ‘El Viejo de la Isla’ y María Piña ‘María Borrico’, creadores que revolucionaron el cante por seguiriyas. Su cercanía con Cádiz propicia un intercambio constante de sones entre ambas ciudades y ha sido la cuna de uno de los más importantes intérpretes de todos los tiempos, José Monje Cruz ‘Camarón’, soberbio por cantiñas.

Rota es también otra de las ciudades de la Bahía que han contribuido a engrandecer el repertorio de cantes gaditanos.

En Puerto Real nació El Fillo, uno de los primeros cantaores de los que se tienen noticia. Por soleá y seguiriyas el Fillo marcó una época. Vivió en las décadas de gestación del flamenco y sus cantes, de aroma arcaico, ponen de manifiesto la importancia de la Bahía en la forja de los principales estilos del flamenco. También ha sido lugar propicio para la práctica de las cantiñas.

Denominación

Cantiñear es sinónimo de jugar e improvisar, elementos inherentes al espíritu musical y lírico de las cantiñas. Interpretar cantiñas es entonces cantar sin atenerse a un esquema melódico reglado, seña identitaria del cante flamenco, aunque se desconoce el origen del término.

Ya en una de las primeras noticias que tenemos de alegrías, del año 1869, se refiere a éstas como cantiñas, nombre genérico que incluye todos estos cantes que nos ocupan. Cantiña es todo el repertorio que responde al modelo de jaleo en tono mayor, aire de solea acompañando en el modo mayor, propio de jotas, fandangos y seguidillas.

Las primeras noticias de alegrías se refieren al estilo como canto alegre (1866) o bien cantar por alegre (1869). Ya en los años setenta la denominación común será la de alegrías.

El Pena padre dejó grabado con el nombre de jaleos un cante en modo mayor que se trata realmente de unas cantiñas (más adelante volvemos sobre estos jaleos). En realidad se trata de unas alegrías con la guitarra de el Hijo del Ciego y el baile de Juana La Macarrona. El ejemplo más antiguo grabado de estas cantiñas, 1909, anunciadas aquí como jaleos


Las alegrías, como su nombre indica, sirven de contrapunto a las soleares, completando el crisol que todo género musical posée. Si las seguiriyas y soleares son generalmente de contenido serio, dramático incluso, las alegrías, por el contrario, toca temas amatorios y sus letras expresan sentimientos, generalmente positivos. Sin embargo esto no es siempre así, ya que algunos estilos tienen un dramatismo en sus letras más propio de seguiriyas que de alegrías.

Antecedentes

Pastora Imperio

La jota es baile tradicional y la música y letra con que se interpreta dice el diccionario. Es uno de los cimientos sobre los que se edifica la música flamenca en el siglo XIX, junto con la seguidilla y el fandango. En el plano rítmico aportó elementos cruciales para la acentuación a lo flamenco, presentes en el compás de soleá y todos sus derivados, también las cantiñas. Pero ha sido en la armonía del acompañamiento y en la melodía donde ser aprecia mejor su influjo, en las cantiñas que llamamos alegrías. Se basa principalmente en la alternancia de tónica y dominante.

Las cantiñas no son otra cosa que jotas y otros cantables en tono mayor metidos en el compás del jaleo (soleá) y aflamencando la melodía cantable. Uno de los jaleos de cantiña más antiguos parece ser el del Arandito que, con acompañamiento de guitarra, se cantó en Cádiz, probablemente con esta letra. Guillermo Castro indica una clara relación entre un tipo de panaderos gaditanos como antecedente del toque por alegrías, concretamente la cantiña denominada la rosa. Este es el juguetillo (coplas que normalmente complementan un cante de cantiñas) de lo que podríamos considerar como Arandito.

Arandito, arando
rosas y lirios
vas derramando

Se trata de uno de los más populares del repertorio flamenco. Desde hace décadas se canta la siguiente variante:

Cuando va andando
rosas y lirios
va derramando

Escuchamos a Juan PEña El Lebrijano por burlerías una letra que combina este arandito precedida de otra muy común en el mirabrás

Qué es lo que suena
los presidiarios
con sus cadenas
Y van llorando
rosas y lirios
van derramando

Pepe de la Matrona grabó como mirabrás y bajo el título ‘Alta pena tienes’ (con un cante muy semejante al segundo tipo de romera, ver) y que incluye entre otros juguetes este del arandito

Cantiñas en Cádiz 1869

Será en la década de los sesenta cuando comiencen a aparecer pistas sobre cantiñas propiamente dichas. El investigador David en su blog papelesflamencos.blogspot.com, trae una cartelera de 1866 en la que aparece el Sr. Hidalgo interpretando entre otros estilos un ‘canto alegre’ durante una actuación en el Teatro de Moratín en Córdoba, siempre como estilo bailable, cante atrás que dicen los flamencos en contraposición al cante adelante o cante para escuchar

Tres años después del ‘canto alegre’ de. Sr. Hidalgo, el 17 de junio de 1869, aparece en Cádiz Teodoro Guerrero ‘El Quiqui’, histórico cantaor gaditano citado ya por Demófilo, cantando por alegre, con el baile apropósito a dichas cantiñas. Y todo con el acompañamiento del maestro José Patiño, guitarrista de Silverio y a quien se atribuye buena parte de los toques con que echó a andar la guitarra flamenca. Bailan Vicente El Colorado y el Raspador, éste último reconocido bailaor.

Por los datos que tenemos podemos concluir: primero se fueron gestando ingredientes con acentos de mirabrás (Remessi y Arandito), después la cantiña de La Contrabandista, hoy considerada Romera, después las alegrías (canto alegre y por alegre), con los caracoles bailados con tres botellas en la cabeza, y por último las otras romeras, los cantes atribuidos a Romero El Tito. Mientras, surgen variantes personales y otras anónimas que han sobrevivido gracias a la tradición oral y sobre todo a las grabaciones de flamenco que se realizaron desde los primeros años del colosal invento.

En los años que van de 1864 (el regreso de Montevideo de Silverio Franconetti) hasta 1881 (la publicación de Cantes Flamencos de Demófilo), el cante se configuro en variantes suficientemente sólidas musical y coreográficamente como para dar espectáculo durante décadas en los cafés de toda España. Y en concreto las alegrías y su baile pasaron a engrosar el repertorio obligado de los artistas en activo.

Ya en 1880 el repertorio de alegrías era habitual en los cafés gaditanos y según parece ya se cantaban alante, no solo como acompañamiento del baile: Café-Teatro de Cervantes, Bilbao, 19. Función para hoy.- Se cantarán Malagueñas, Peteneras, Soledad, Alegrías y el Tango americano

La Música

Bajo la denominación genérica de cantiñas se conocen diversos estilos que forman parte del género flamenco. El compás de doce tiempos heredado de zarabandas, jácaras y jaleos cristalizó en soleares y cantiñas allá por los años cincuenta del siglo XIX. El acompañamiento de la guitarra trazó entonces dos caminos, uno en tono mayor, propio de estilos del folclore como la jota y el fandango cantable, y otro que se acompaña en la característica tonalidad flamenca, la idónea para armonizar las tonadas dispersas por la provincia, generalmente en boca de cantaores gitanos, aquella casta de mil razas que desde los tiempos de la gran prisión de la Carraca en 1749 abonó buena parte del repertorio que después sería conocido como cante flamenco. La guitarra española, andaluza y gaditana adaptó la mano izquierda a esas tonadas, exprimiendo la tradición guitarrística española desde el siglo XVI poniéndola a disposición de la música más mestiza de todas las Españas, el flamenco.

Este podría ser el esquema de la evolución de los estilos que dieron lugar a las cantiñas

Variantes de cantiñas

Las variantes de cantiñas, además de las Alegrías, Romeras, Caracoles, la Rosa y el Mirabrás que tienen un enlace aparte, así como los juguetillos, son las que siguen

La Rosa

La Rosa es otro estilo de cantiña del que se desconoce a ciencia cierta cuál puede ser su origen. Por regla general muchos estudiosos han denominado Rosa a todas las cantiñas y alegrías que contenían la palabra en alguno de sus versos,al considerar que de esta cantiña parten las demás. Algunos la atribuyen al cantaor sanluqueño Bochoque. Guillermo Castro indica la clara relación entre un tipo de panaderos gaditanos como antecedente del toque por alegrías, concretamente este tipo de cantiña denominado la rosa.

Muchas letras se refieren a esta flor, la más antigua recogida (ver cantiñas), El Arandito

Arandito, arando
rosas y lirios
vas derramando

Y otras muchas que pasan por ser La Rosa

Y por apellío, Rosa
sé que te llamas María
vale más tu durse nombre
que el Pilar de Zaragoza

 
¿Ayudarme caballeros
a dibujar esta rosa
que tengo luto y no puedo
dibujarla tan hermosa.

 
Como la infeliz rosa
es la hermosura
que complace y alegra
mientras que dura

Esta última la cantó Lebrijano y es la que mayor parecido tiene con la de Medrano. Mariana Cornejo la grabó con esta letra

La cantiña La Rosa
estaba perdida
y como si tal cosa
yo la vi un día
Qué bien sonaba
y era Juan el Lebrijano
que la cantaba

El caso es que una de las versiones más fiables, incluida en la Magna Antología del Cante Flamenco realizada por Blas Vega para Hispavox, la de Ramón Medrano, que no pronuncia la palabra Rosa hasta las seguidillas con las que remata el cante. La versión de Medrano, fue propiciada por el estudioso Luis Suárez. El primero tiene un fuerte aroma a Romera,

Siendo dos de sus tercios (el segundo y el tercero) romeras. El segundo

El último se basa en una seguidilla sevillana muy popular que aparece con el número 2016 en la magnífica recopilación de Rodríguez Marín. Los tres cantes que interpreta sugieren los aires melódicos de las romeras

Montoya también grabó una pieza con el título de ‘La Rosa’, donde muestra un esquema armónico muy peculiar, modulando al tono menor, cambio que probablemente se encontraba en los primitivos cantes por Rosa.

María la Mica ‘Las Mirris’

Se suele atribuir la cantiña nominada de Las Mirris a María la Mica, cantaora sanluqueña de la familia de los Bochoque quien la interpretaba para que la bailasen sus primas Las Mirris. Como nos apunta Blas Vega la letra se refiere a dos hermanas gitanas llamadas Mirri, que frecuentemente iban de Sanlúcar al Puerto de Santa María, donde se construía la carretera con presos del penal.Conocemos dos versiones de esta cantiña, la más antigua es probablemente la que grabó Ramón Medrano para la Magna Antología de Hispavox. Sin embargo hay quien niega que este cante se trate de la cantiña aludida, sino que sale de la inspiración de Medrano

Chano Lobato la interpretó con mucha frecuencia aunque con una tonada distinta que es la que se ha hecho más popular. Según Suárez Ávila esta no es la cantiña atribuida a La Mica.

La Mejorana

Rosario Monge La Mejorana

Rosario Monje La Mejorana ha pasado a la historia por ser la madre de la gran Pastora Imperio, sin embargo en la del flamenco aparece como una gran bailaora que además cantaba. Forjó un estilo de excepcional belleza que interpretó Manolo Vargas y recogió Carmen Linares en una magnífica versión en su Antología del Cante de Mujer. Algunos estudiosos se la atribuyen no obstante a la tía de La Mejorana conocida como La Cachuchera, cantadora de jaleos.

Fernando el de Triana nos dice sobre el arte de esta gaditana Cuando salía bailando y terminaba la falseta, hacía una parada en firme, y al compás de la fiesta, se cantaba ella misma estos juguetillos que a la vez bailaba y, mientras tanto, había cristiano que se limpiaba la baba cuatro o cinco veces pues sin darse cuenta, se quedaban embobados

Yo soy blanca y le diré
la causa de estar morena
que estoy adorando a un sol
y con sus rayos me quema…

El cante que se le atribuye es de una inusitada belleza, reflejo de la marcada personalidad de su creadora. Canta Manolo Vargas

Rosa La Papera

Rosa la Papera

La madre de la gran Perla de Cádiz nos ha legado una serie de cantiñas y alegrías llenas de flamencura que su hija se encargó de divulgar. Por ejemplo esta con unas entonaciones modulatorias que la caracterizan. La misma letra la grabó Manuel Agujetas para la soleá de Carapiera que se trata en realidad de una cantiña y que comentamos más adelante.

Otro es el cante valiente de La Papera, una tonada brillante en el registro agudo, de enorme belleza y acertado espíritu flamenco. Se trata en realidad de unas alegrías

Pinini

Pinini de Utrera, abuelo de Fernanda y Bernarda, fue, además de cantaor, un inspirado creador. Nos ha legado dos cantes que se denominan cantiñas del Pinini. La primera es una alegría (dónde están los colegiales, ver enlace de Alegrías) y la segunda es una cantiña en toda regla. La flamencura que encierra este cante está fuera de toda duda. La rítmica con la que la interpretaron sus nietas (preferentemente Bernarda) es impactante, situándose, a pesar de tratarse de una cantiña no oriunda de Cádiz, como uno de los cantes más presentes en el repertorio de los cantaores. Al parecer el origen de Pinini se encuentra en Sanlúcar, de ahí que el cantaor crease esta variante tan flamenca en una tierra más propensa a las soleares y bulerías que a las cantiñas. Canta Bernarda de Utrera

Antonio El Chaqueta interpretó estos cantes con unas notables variantes en la melodía. Se trata del mismo cante pero debido al tratamiento melódico que le otorga el cantaor pasamos a exponerla también en este glosario de cantiñas

Con diferente diseño melódico un cante muy similar lo grabó Antonio Mairena como cantiñas de Pinini, prescinde de la modulación modal que escuchamos en la versión de Bernarda, nieta de Pinini y por lo tanto la más fiable. Mairena hace de todos modos una recreación soberbia

Rosario la del Colorao

Cante de otra cantaora no gaditana, nacida en Utrera, como El Pinini, de ahí que estas cantiñas tengan una ligazón rítmica e incluso melódica con el cante de Pinini que hemos expuesto antes. Esta joya por cantiñas la ha grabado Carmen Linares en su Antología del Cante de Mujer con la producción de José Manuel Gamboa

Carapiera

Aunque normalmente está considerada una soleá ya que, al parecer, no es posible atribuir un estilo de cantiña a un cantaor jerezano (siendo Chacón el gran compositor de cantiñas como podemos ver con respecto al mirabrás y los caracoles) lo cierto es que la nominada soleá de Carapiera al estar acompañada en el tono mayor, en lugar del modal propio de las soleares, la debemos encuadrar como cantiña. Así lo viene defendiendo desde hace años el investigador gaditano Antonio Barberán. La canta Manuel Agujetas.

Una melodía muy similar la interpretó El Pena padre en las primeras cantiñas grabadas baja la denominación de jaleos

La Juanaca

Cantaora malagueña que nos ha legado un estilo de cantiñas de gran belleza y que pudo estar inspirado en algún cante interpretado en los cafés cantantes sevillanos por Romero el Tito tal y como lo comenta Rafael Pareja. Antonio Barberán opina que también pudieron haberle influido El Mellizo o Macaca. Al parecer la cantaora interpretaba este cante, que se trata de un pregón, acompañada por el maestro Pérez a la guitarra (que también bailaba) para el baile de la gran Fernanda Antúnez

Pastora Pavón

La cantaora enciclopédica por antonomasia es La Niña de los Peines. Su inmenso repertorio quedó registrado en numerosas grabaciones que hoy podemos apreciar en toda su dimensión artística debido a la reconstrucción que se realizó a cargo del Centro Andaluz de Flamenco.

Entre los muchos cantes por alegrías que grabó y de los que hemos dado buena cuenta en el apartado de alegrías, también dejó un cante que hemos querido encuadrarlo como cantiñas y atribuírselo a ella.

Se trata de la jota de Perico que compuso el navarro Agustín Pérez Soriano para su zarzuela ‘El Guitarrico’, estrenada en el Teatro de la Zarzuela de Madrid en 1900. Pastora grabó un número en 1927 con la guitarra de Currito el de la Jeroma haciendo, por cantiñas, dicha jota, metiéndola en el aire de alegrías. Fue un número muy popular y a Pastora no se le escapó la fórmula de meter una jota por cantiñas. El resultado es sublime. Escuchemos la jota Perico interpretada por Miguel Fleta

Y ahora el cante de Pastora

Chaqueta

El cante de Antonio El Chaqueta ha sido uno de los más auténticos, el singular timbre de su voz deja apreciar un cantaor de fuste, sus cantes añejos nos dejan apreciar el sabor de lo bueno.

Esta letra puede tener su origen en una popular canción del siglo XVI grabada por Jordi Savall y cantada por Montserrat Figueras

Alegrías-bulería

Hay un tipo de cantiña que interpretaba con frecuencia el recientemente fallecido Chano Lobato con un aire de bulería aunque en realidad se trata de unas alegrías, aire poco frecuente en este repertorio, con mayor tendencia al aire pastueño, más pausado. Este cante lo interpretó también Naranjito de Triana.

Cantiñas de Córdoba

No por haberlas dejado para el final tienen menos importancia. Las llamadas alegrías de Córdoba son en realidad cantiñas ya que no responden al esquema de la jota y por lo tanto no son alegrías. Cantiñas de gran belleza atribuidas por una parte al creador cordobés por excelencia, Onofre, y por otra al gaditano Paquirri Guanté.

Estos cantes tienen tienen la particularidad de comenzar en el tono mayor característico de las cantiñas y dos partes en tono menor a modo de juguetillos. Esta inclusión del menor puede proceder del hecho de adaptar una melodía a la sección del baile por alegrías nominada silencio, generalmente en tono menor. También se apunta la posibilidad de que una de las letras corresponda con las panaderas de córdoba, un tipo de seguidillas que se cultivaban en la ciudad califal. Curro de Utrera y Fosforito han realizado grabaciones antológicas del estilo

El primer cante, característico es, como decimos, en tono mayor.


Este cante puede tener su antecedente en una cantiñas que interpreta Bernardo de los Lobitos y cuya melodía bien parece un antecedente (o derivado) del cante cordobés.

Una cante de gran belleza grabado por Juan Peña El Lebrijano tiene idéntica cadencia a las cantiñas cordobesas. Para algunos éste cante es la primitiva rosa de ahí que una de las fuentes del cante cordobés se crea que es precisamente la rosa (ver enlace)

La segunda sección de las cantiñas de Córdoba está, como decimos, en tono menor y nos sumerge en un ambiente de cantiñas íntimo y muy apropiado al carácter de la tierra.

Y una tercera sección, también en tono menor, tiene aroma bailable y nos recuerda al silencio del baile por alegrías

Bulerías de remate

El baile por alegrías se remata con unas bulerías en tono mayor que se suelen denominar bulerías de Cádiz. El repertorio de estos cantes es inmenso. En el enlace bulerías podemos escuchar algunos de los cantes que se incluyen como bulerías de remate, con la característica de que deben ser en tono mayor

La guitarra de concierto en el ámbito formal se limita, las más de las veces, a engarzar diferentes falsetas intentando, eso sí, otorgar unidad a la pieza, proporcionada en parte por el estilo en el que se esté tocando.

Las cantiñas bailables son primero las alegrías que surgieron como cante para el Baile, eminentemente festero y de gran arraigo entre los artistas flamencos. También se han hecho coreografías de mirabrás o caracoles aunque con los pasos propios del baile por alegrías. Durante años se ha mantenido una estructura coreográfica más o menos fija, que consta de los siguientes elementos: entrada, paseo, silencio, castellana y escobilla, para concluir con un desplante o salida por chufla, bulerías de Cádiz o jaleos. El orden adecuado de estos elementos procura la coherencia de un baile completo. Así mismo ocurre con el cante o la guitarra, ya que sólo una ordenación adecuada de los elementos formales proporciona el equilibrio que toda obra de arte necesita.

EL COMPÁS

Las cantiñas, al igual que la soleá, se marca en un compás de doce tiempos resultado de la amalgama de un metro binario con uno ternario.

LA TONALIDAD

La tonalidad con la que se acompañan las cantiñas no es la, llamémosla, genuinamente flamenca, la modal andaluz (que se origina en el tono menor como hemos visto anteriormente), sino el modo mayor, la tonalidad propia de jotas y muchas seguidillas, así como de los modernos fandangos.

La distribución de las voces en las cuerdas de la guitarra influye mucho en la sonoridad final de un estilo flamenco. La tonalidad principal, propia de alegrías, es acompañarlas en Do (dominante Sol), aunque es muy usual acompañar en Mi (dominante Si). También se pueden hacer en La (dominante Mi) e incluso en Sol (dominante Re). La primera posición (acordes hechos en los tres primeros trastes de la guitarra) es pues la más adecuada para acompañar las diferentes cantiñas. La cejilla, invento flamenco, pondrá el tono adecuado a cada cantaor, acompañando el guitarrista con el acorde que más convenga en cada caso.

La característica principal de las cantiñas en cuanto a la tonalidad es la alternancia entre tónica y dominante, propia de la jota para acompañar el cante. Cuando esa alternancia es estable hablamos de alegrías, cuando se incluyen pasos a la subdominante u otros grados de la tonalidad, hablamos de cantiñas.

LAS LETRAS

Las cantiñas, como ocurre con otros estilos festivos como los tangos y las bulerías, admiten un buen número de formas estróficas. El predominio de la cuarteta octosílaba, también llamada copla o tirana, en el repertorio flamenco también lo es en las cantiñas. Siendo los juguetillos los que admiten una mayor variedad de estrofas.

En el apartado de letras del flamenco podemos ver cómo aparecen las cantiñas usando todo tipo de estructuras de versos y sílabas.

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