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La ruta Sevilla - Cádiz en 1846

Los palos de la A a la Z


Livianas /

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La liviana es uno de los cantes más antiguos, tenemos referencia desde al menos 1827, cantadas en Cádiz por el sobrino de El Planeta Lázaro Quintana. En un cartel del Teatro Principal de Valencia del día 24 de enero de 1852 aparece Francisco Pardo, de quien sabemos que interpretaba la serrana, cantando la canción ‘Los machos de Perico La Cambra’, seguramente el cante primitivo de lo que hoy llamamos liviana.

Como su propio nombre indica, es un cante aliviado que se utilizaba desde los tiempos de Silverio Franconetti como preámbulo a la dificultosa serrana, que a su vez se remataba con la seguiriya de cambio de María Borrico. Antonio Mariena afirmaba que las livianas flamencas eran cantes por seguiriyas que se interpretaban corridas, aires cortos que sirven de preludio a la siguiriya propiamente dicha, seguidas, romanceadas.

Esta versión de Antonio El Chaqueta tiene el aroma al que se refiere Mairena, cortas y corridas


Pepe el de la Matrona

Pepe el de la Matorna, primero en registrarla comercialmente en 1954, explicaba de esta variante seguiriyera: ‘Ese título de liviana se lo pusieron porque eso viene del ‘liviano’, del que lleva el cencerro, el que lleva la recua, la guía por donde hay que ir. Y pa cantar hay que escoger un cante que sea aliviao pa lo que va a venir detrás. Porque si haces una casa sin contar con los cimientos, entonces ¿cómo va a llevar la veleta? Todos los cantes tienen liviana, lo que es que le han puesto el título a este cante por una razón: porque se lo ponían a to las cosas’. Así para Aurelio la liviana de la malagueña de El Mellizo sería la granaína que cantaba como preludio.

Pepe de la Matrona grabó esta liviana que definió como primitiva

Fosforito también ha cultivado este cante con maestría

Curro Lucena nos interpreta una tanda clásica de liviana-serrana-cambio de María Borrico, tres cantes que han quedado ligados entre sí desde los tiempos de Silverio

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Sus tercios son parcialmente silábicos y suelen están desprovistos de ornamentación y melismas complicados, como es propio a un cante de preparación de otro más profundo, prencindiendo con frecuencia del tercio de salida. El cantaor suele en las livianas introducir exclamaciones como ‘ay mare mía’ o ‘ mi compañera’, entre otras.

Antonio Mairena recreó un cante al que llamó Toná Liviana. Seguiriya que los Soler clasifican como tercer estilo al Tomás el Nitri

La liviana se baila con pasos muy parecidos a los de la serrana, no obstante no se suele comenzar el baile hasta una vez cantada la liviana.

EL COMPÁS

El compás de la liviana es el de la seguiriya (3/4 + 6/8)

LA TONALIDAD

Se canta y acompaña, como todas la siguiriyas (excepto las cabales), en modo flamenco, aunque por arriba, como las serranas. Aunque es muy usual cantarlas a palo seco, sin acompañamiento.

LAS LETRAS

La Liviana se suele cantar sobre una seguidilla. 4 versos, 1º y 3º heptasílabos 2º y 4º pentasílabos, con rima en los pares y de temática preferentemente amorosa y pastoril.

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