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La ruta Sevilla - Cádiz en 1846

Los palos de la A a la Z


Panaderos /

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Se trata de una variante de seguidilla bailable que se nombró así, como es el caso de las sevillanas. El maestro José Otero Aranda (Sevilla, 1860-1934) escribe en 1912: ‘He aquí un baile andaluz de los clásicos; no he alcanzado yo a conocerlo como baile popular, pero si lo he visto bailar muchas veces siendo pequeño. (…) En cualquier fiesta que se reunían varios jóvenes acostumbraban a bailarlo después de las clásicas Sevillanas’. Aquí podemos escuchar los pululares panaderos de la tertulia con su introducción lenta


La cuestión es que, en afirmación de Otero, con las coplas de los Panaderos se bailaba también el Zapateado: Acompañados de la guitarras no es una cosa muy distinta a lo que ahora llamamos Panaderos de la Flamenca, pues no estaban arreglados en la forma que de hoy; después se dejó los Panaderos y se varió con el nombre de bailar por juguetillos y más tarde por Alegría, que es lo que se baila hoy; pero ya no se parece en nada. Ya no hay quien ejecute este baile clásico y quizás ni a quién le guste ni entusiasme. Estos son los panaderos de la flamenca

Acerca del lugar de origen de los panaderos todo apunta que es Cádiz’. Guillermo Castro indica la clara relación entre un tipo de panaderos gaditanos como antecedente del toque por alegrías, concretamente la cantiña denominada la rosa, basándose en los panaderos de Julián Arcas, afirmación ya apuntada por Otero.

Durante el siglo XIX se practicaba mucha frecuencia en los teatros andaluces, y así se anuncia el 11 de enero de 1808 en el Diario Mercantil de Cádiz: ‘Se presentará por primera vez una niña de seis años, natural de esta ciudad a bailar el zapateado y los panaderos’. Se repite anualmente parecida fórmula.

En 1841 en El Comercio podemos leer la cartelera del Teatro del Balón: Terminará el espectáculo el sainete titulado, Los ventorrillos de Puerta de Tierra, en el que bailará dicho señor Poncho el zapateado y los panaderos, acompañado de guitarras. Siempre precedidos del zapateado, parece ser que estos panaderos se hacían a modo de sonata en dos movimientos, primero zapateado para concluir con las seguidillas de los panaderos.

En realidad los panaderos hoy se mantiene su coreografía que cultivan algunos grupos del baile llamado goyesco, y sólo en el repertorio guitarrístico, parten de la sublime versión que en su momento compuso Estéban de Sanlúcar, llevada al disco entre otros por Paco de Lucía.

FAUSTINO NÚÑEZ - Flamencopolis ©2011