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Los palos de la A a la Z


Pre-historia / … – 1493 /

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La situación geográfica de las provincias gaditana, sevilla, malagueña y onubense se convirtieron por cosas del destino en una encrucijada de la humanidad. Vértice de África y Eurasia mirando a América. Esta estratégica situación convirtió a la antigua ciudad de Cádiz en un punto crucial para el intercambio cultural. Lo que durante siglos fue el umbral de Poniente, el Jardín de las Hespérides, las columnas de Hércules, el Non Plus Ultra a partir de 1493 pasa a ser el centro del mundo en la Edad Moderna. La migración milenaria de Oriente hacia Occidente amplió el horizonte cruzando el océano y extendiéndose a un Nuevo Mundo, el acontecimiento más importante después del nacimiento de Jesucristo, en opinión del cronista de Indias López de Gomara.

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Cuando hablamos de música retroceder en el tiempo es siempre bastante complicado. Y si nos remontamos a la prehistoria ¿qué decir? Sabemos que el flamenco consta del cante, el toque y el baile, cada uno con sus herramientas correspondientes. En conjunto forman una misma estética que reconocemos como flamenca, el acompañamiento de la guitarra, cuyos ancestros localizamos bastante nítidos a partir del siglo XVII, el baile, destilado una tradición milenaria que confluye en lo bolero para hacerse por fin flamenco mediado el siglo XIX. El cante, igualmente de hondas raíces, resulta de recrear en modo romántico tonadas y melodías tradicionales con un acento marcadamente agitanado, ya que los llamados gitanos de la Baja Andalucía fueron los que supieron preservar esas melodías repletas de aromas orientales, maceradas durante siglos. La austera percusión de palmas y pies, ambientada en el jaleo, completa dicha estética musical-

Escribir entonces una historia creíble del flamenco nos obliga a trazar puntos de unión entre los elementos rectores que configuran esta música con sus presuntos antecedentes. En estas páginas haremos ese recorrido.

Prehistoria

Si nos remontamos a la prehistoria, cuando en la edad de bronce migraciones procedentes de Africa se unen a los Iberos, no encontraremos más rastros de música que la pudiera hacerse con crótalos, instrumentos de rascado, silbatos de hueso, arcos de caza como instrumentos junto a danzantes. Pero será la mítica Atlántida la que llame nuestra atención ante el desarrollo grandioso de la cultura tartésica, cuyos rastro nos dirige al meollo del territorio del flamenco con sus cantos métricos, al estilo de los griegos.

Los turdetanos habitantes de la Bética parecieron a Estrabón los más cultos de Iberia, “poemas y leyes conservados de memoria en verso que para ellos tienen más de 6000 años. Pueblos que, para Homero, danzan los hombres al son de flautas y trompetas, saltando en alto y cayendo en genuflexión.

Cádiz, la ciudad más antigua de Occidente fundada por los Fenicios hacia el 1000 adC. comparte formas rituales con Sevilla, Córdoba. Con la llegada de los Celtas y fusión con los indígenas, se funda la cultura Celtibérica que al menos hasta 650 adC. prevalece en la península. Los Cartagineses sustituirán a los Fenicios en el siglo VI adC imponiendo la lira como instrumento de cuerda pulsada para acompañar el canto. Sin embargo Filostrato (245 d.C.): ‘Llegó a Gadeira… que se jacta de tener cultura Helénica. Pero las ciudades de la vecindad de Gadeira ni sabían lo que eran un festival olímpico ni conocían el resultado de una competición o de la arena…ya que nunca habían presenciado ni una tragedia ni un concierto de Arpa’.

Romanización

BAILE DE CANDIL TRIANA DORE

Fue Estrabón quien citó por vez primera a las famosas gaditanas que bailaban hasta el amanecer rindiendo culto a la luna. La romanización comienza con Augusto y los poetas que cantan himnos y canciones a las doncellas andaluzas, laa Puellae gaditanas, cantadoras muy famosas en Roma con sus traviesos y retozones pies y sus castañuelas de metal. La cita de Estrabón cuenta cómo un explorador, Eudoxos, embarcó a jóvenes muchachas cantoras para encantar a los reyezuelos de las tribus negras costeras de África. Y el poeta de Calatayud Marcial se refiere a ellas en los siguientes términos: ‘Su cuerpo, ondulado muellemente, se presta a tan dulces estremecimientos y a tan provocativas actitudes que haría desvanecer al propio Hipólito’ (personaje de la tragedia griega célebre por su castidad).

Juvenal,contemporáneo del anterior, por su parte escribe: ‘Tal vez esperes que las muchachas gaditanas en armonioso coro empiecen a despertar el sexo, vayan bajando hasta tocar el suelo con trémulos movimientos de caderas, premiadas con aplausos’. Según García Bellido: “el adjetivo gaditana vino a designar a las canciones obscenas y procaces, pues las bailarinas cantaban al mismo tiempo que danzaban unos cantos lascivos que, según Juvenal: no osaban a veces cantarlos ni las desnudas meretrices”. Sin embargo estas canciones se ponían de moda y eran cantadas en determinados ambientes en muchas partes del mediterráneo. Por su parte Marcial señala que ‘un hombre lindo es aquel que se peina con arte los rizo de su cabellera, que huele a bálsamo y a cinamomo, que canturrea canciones de Egipto o de Gades, que mueve graciosamente los brazos’.

El musicólogo Ismael Fernández de la Cuesta apunta que ‘estas puellae gaditanae formaban parte de compañías que se desplazaban de un lugar a otro para hacer galas en las casas de los hombres más ricos del imperio, a requerimiento de éstos, y eran explotadas por amos o magistres que decidían las actuaciones de la compañía’.

Cuatro siglos de Romanización pasan, y los romanos están molestos de que aun en pleno siglo IV sobrevivan danzas carnavalescas en las que los hombres se disfrazan de animales y danzan sin parar, costumbres paganas que se siguen cultivando en la Península Ibérica. La cristianización de imperio, impulsada desde Roma, hizo que desapareciesen esas costumbres refugiándose en algunos casos en aspectos del folklore mantenido por los bardos y juglares.

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Liturgia bizantina

Fue Manuel de Falla quien insistió en resaltar el papel de la iglesia bizantina en la liturgia más antigua cultivada entre los pueblos ibéricos, apoyando la idea de que la influencia oriental en la música española era anterior a los árabes. Algunas formas de canto melismático han pasado al folklore no por vía árabe sino tal vez preislámica, semita, bizantina.  Los asentamientos judíos en España desde año 300, que algunos remontan al contacto milenario entre las naves de Tarsis en la Biblia, se deja notar en instrumentos litúrgicos como el salterio o el arpa triangular. Otros instrumentos orientales, la sambuca, cymbala, duff también tendrán su papel en la práctica musical ibérica.

En el siglo IV la cristianización impulsada por Bizancio deja ver las influencias sinanogales de los primeros cristianos. Acatar la iglesia Romana tiene una principal consecuencia en cuestiones musicales. El Papa San León extiende por los domínios carolingios del orden romano en materia de liturgia y de canto (monodia), con propósito de unificación y fusión. En este repertorio se incluyen también músicas de origen oriental que se encuentran diseminadas por los territorios carolingios. El español San Dámaso en el siglo V extiende la ordenación litúrgica de Jerusalén a toda la iglesia romana.

Visigodos

Llegan los bárbaros del norte y ocupan la península dominada hasta entonces por Roma. Vándalos, suevos y alanos (409) se instalan en la península que se deja dominar mientras le dejen vivir. Estos se rebelan y el Imperio manda a Visigodos: 200.000 ante ocho millones. Cuatro siglos de anarquía que propician el renacimiento de una cultura ibérica tras la romanización. Los bárbaros, poco dados a lo musical, acaban adoptando el latín como lengua para sus poesías históricas. La fusión entre instrumentos se deja ver entre la kitharsis y la kithara helénicas se encuentran en la cítara y la guitarra hispánicas, junto a la konitra y la kitara musulmana, especie de laúd.

En la península se desarrolla esconces una liturgia, denominada visigótico-mozárabe, que se correspondie con la cristiana occidental que implantaron en España los Siete nuncios o Padres apostólicos venidos de Roma, sustituyendo a la antigua liturgia romana, enriquecida con las aportaciones bizantinas, galicanas, ambrosianas, benedictinas e incluso irlandesas. En el siglo VII con Isidoro, obispo de Sevilla, asistimos a un renacimiento de la cultura, con plazas como Sevilla, Toledo y Zaragoza, recopilando cantos no litúrgicos, los más antiguos conocidos. Escribió ‘Las Etimologías o los orígenes de las cosas’, primer intento que se verifica en las letras de la Edad Media para revivir la antigüedad clásica y su sabiduría después del paso aniquilador de los bárbaros. En música bebe de Boecio y Casiodoro.

Sin la música no hay disciplina perfecta; nada hay sin aquella. Porque hasta el mismo mundo, se dice, ha sido formado con cierta armonía de sonidos, y el mismo cielo tiene sus evoluciones bajo la modulación de la armonía. La música mueve los afectos, provoca de diversas maneras el hábito del sentimiento (Isidoro de Sevilla)

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En el concilio III de Toledo (587) se prohiben los cantos y las danzas de los templos, reminiscencias clásicas que el pueblo sigue practicando. Se prohibió entonces una canción que se hacía en Cádiz a los difuntos por no contener texto cristiano, y así a otras muchas melodías que una vez desprendidas de su texto se disolvían en otras o desaparecían. Isidoro unificará en España, en el IV concilio toledano, la liturgia visigótica con sus ritos y sus músicas, iglesia nacionalizada bajo la supremacía de Toledo, llamada Isodoriana, vencida siglos más tarde cuando la influencia borgoñona del siglo VII, bajo el papa Gregorio, se enseñorea en España e impone el gregoriano. Existe una escritura visigodo-mozárabe que hoy resulta indescifrable. La invasión del Románico traído por los monjes de Cluny y los benedictinos la hará desaparecer para imponer la liturgia gregoriana.

Arabización

Es a partir de estos años cuando en los territorios cristianos la música litúrgica de esta época antes mencionada se denomina mozárabe (hispanogótica o visigótica o hispánica), significando con tal denominación a la música litúrgica cristiana practicada durante la dominación árabe.  Desde el siglo VIII hasta el XI tiene lugar una lógica decadencia de la música mozárabe debido al influjo cultural de los musulmanes, iniciándose un lento renacimiento en el siglo XI, en el que se vuelven a copiar antiguos códices litúrgicos.

Pero el carácter eminentemente profano de la música árabe comenzó a ser predominante en la práctica musical andaluza, a partir del siglo VIII, fundiéndose a su vez con una tradición musical milenaria. Dos culturas semitas confluyen en España, árabes y judíos, que propician el renacimiento de la cultura helénica a través de los árabes que ya impulsara San Isidoro. La presencia árabe será el eslabón entre la música griega y la occidental.

El mestizaje llega a su punto más alto. Lo hispano, preferentemente en el sur penínsular, se funden los aborígenes, con lo romanos, germanos y oriental, a los que se les añaden los árabes. Partida en dos partes: Al Andalus, España arabizada, Ishbaniya, España cristiana. Las migraciones de hombres comenzaron a crecer, mezclándose entre si. Cuando Abderraman I se independiza de Damasco, en el siglo VIII, florece la cultura Cordobesa. En Andalucía casi todo el mundo sabía leer y escribir, mientras que en Europa sólo los clérigos practicaban la escritura y la lectura. Abederramán II se trae de Medina artistas y de Bagdag a Ziryab, Abulhasán Ali ben Nafi, llamado pájaro negro por su tez morena, de fácil palabra y de dulce carácter. Se cree que fue esclavo etíope en Bagdag hasta que país a Córdoba.

Cantiga_120_baldosaDespués de las bailarinas gaditanas de la época de Roma, la figura más visible de la música española en general y particularmente andaluza será Ziryab. Sus mejoras mejoras del Laud, una novedad en Córdoba, hace que el instrumento pese menos y adquiera una cuerda más. Ziryab añade la cuerda central a las cuatro del Ud (que simboliza el alma, hasta entonces ausente), instrumento por excelencia en Bagdag. En Córdoba destacan pronto los laudistas por su ‘juego a solo’ con preludios ornamentales. Claro antecedente de la guitarra flamenca.

No hay que investigar mucho para darse cuenta de cómo influyó la pulsación, con púa, de la mano derecha en el laúd árabe en la técnica de pulgar propia de la guitarra flamenca. Algunas de sus aportaciones las podemos resumir así: su método de canto nace de la voz gritada adornada enseguida en proceso descendente, sustituye la púa tradicional por una pluma de pájaro, que se conserva hasta hoy.

Otro personaje a tener muy en cuenta es el conocido como el Ciego de Cabra, de nombre Mochadme ben Moafa (s. IX-X), a quien se le atribuyen la composición de canciones con estribillos en romance y coplas en árabe. Y el poeta andaluz Aben-Guzman que presumía de que sus moaxahas se interpretaban hasta en Bagdad (ás la música que la letra que llevaba muchas palabras en la naciente lengua romance).

La Mohaxaha, que cuando es danzado se llama Zéjel es una forma tradicional que consta de estribillo, mudanza y vuelta, y jarcha a modo de resumen. Y la Nuba, una serie de canciones compuestas en el mismo modo musical y agrupadas en movimientos diferentes según un orden preestablecido, antecedente lejanísimo de la suite de danzas del barroco.
La tendencia natural del microtaonalismo árabe hacia el diatropismo cristiano supone el primer intento de fusión de lenguajes casi antagónicos, uno temperado y otro no, que se desarrollará al máximo con el cante flamenco y la guitarra. En este sentido habría que apuntar que los árabes y los españoles en particular aportaron mucho a la difusión de la música como arte, tal y como hoy lo conocemos.

La música es una cosa natural y no relacionada con la armonía celeste. Al Farabi se enfrenta con los pitagóricos.

El recorrido de la ciencia y las artes según Julián Ribera, igual que en la filosofía, las matemáticas, la medicina, las cuales se han transmitido sin solución de continuidad de Grecia a Roma, de Roma a Bizancio, a Persia, a Bagdad, a España, y de aquí a toda Europa. Igual que la música. Teóricos como Al Kindi y Al Farabi del siglo IX (persa que no residió en Andalucía pero sí la influyó) asimilaron las teoríasmusicales aristotélicas, platónicas y cristianas. Al Farabi escribe el primer tratado teórico sobre música: Kitabu I-misiqi al-Kabir: 3 libros: 1. composición y teoría musical, interválica, ritmo; 2. Instrumentos, laúd y el resto; 3. Composición de melodías tanto para solistas como acompañamiento.

Los territorios cristianos

Paralelamente al desarrollo de la música en los territorio bajo dominio árabe, la zona cristiana es cada vez más extensa por causa de la reconquista. A su vez con la reconquista la música andalusí será transmitida, de vuelta, por el norte de África hasta Bagdad.

Al no existir rastro escrito de esta música no queda más que lo disuelto en la cultura de tradición oral. Los instrumentos más populares en la Edad Media son el quitar, tambor, gahita, Kamanjeh (viola), rabab (ravel), darabukka, zolamí (oboe), kanun (salterio o arpa), pequeños atabales, zampoñas, flautas, pandereta y a partir de 1300 el laúd y la guitarra.

Las escuelas de traductores tuvieron gran importancia en la difusión de la cultura clásica que daría lugar al renacimiento italiano. La teoría fue transmitida por autores como Gundisalvo, Joan de Sevilla o Joan de Luna, traduciendo textos árabes al castellano y así al latín. Teniendo gran influencia en los cantares de gesta, en los trovadores de Aquitania, etc.

La gran arteria de intercambio cultural de Edad Media fue el camino de Santiago. Idas y venidas de miles de peregrinos durante siglos, no solo contribuyó para acercar las novedades europeas a la península, sino que también llegaban los ecos de los hispano a oídos de los europeos. El camino forma como un río cultural que tiene dos riberas, la del norte de oriente a occidente y el sur de Burgos a Sevilla. No en vano el primer fragmento a tres voces en Europa es el que aparece en el Códice Calixtino, el instrumental está en la BN de Madrid como ‘hochetus in seculum’

20070822klpartmsc_63_Ies_SCOSegún Algazel hay en esos tiempos siete tipos de música: cantos de peregrinos al son del tamboril y del xahin, cantos de soldador, cantos de campeones (si nxahin), cantos plañideros o endechas, cantos placenteros, tanto epitalámicos como báquicos, canciones amorosas y canciones místicas. Con la cristalización del romance castellano hacia el siglo X, comienza a surgir una poesía amorosa cantada. Las coincidencias ente el zéjel y los himnos con versificación latina cantados a Santiago es otra evidencia de la fusión cultural.

Fernando III el Santo y su hijo Alfonso X, que provenían de familias muy protectoras de juglares y trovadores, impulsan la artes. Alfonso, al crear la Universidad de Salamanca incluye la Música en el Quadrivium junto a la Aritmética, la Astronomía y las Matemáticas. Obligando a los centros a tener un maestro de órgano (es decir de polifonía). Es en su reinado cuando coexisten músicos y artistas judíos con árabes y cristianos y se realiza la recopilación de cantigas dedicadas a la Virgen (1256) escritas en lengua gallega, comenzó con cien y acabó en 400. Las Cantigas de Santa María del rey Alfonso X serán, con sus miniaturas, una importante fuente iconográfica.

Hay que desatacar también Martín Codax y sus Cantigas de Amigo , anteriores a las del rey sabio: Mandad’ei conmigo / ca ven meu amigo: / Irei, madr’ a Vigo.

Los juglares en la España árabe eran famosos, con sus escuelas de juglaría, entre las que brillaba la de Ubeda en el siglo XI con sus músicos y danzarinas. Las buenas relaciones entre las casas reales europeas propicia el intercambio de música y músicos entre las capillas hasta el punto del triunfo de una juglar española en la corte francesa llamada Graciosa Alegre.

58087Un importante teórico andaluz, Bartolomé Ramos de Pareja, Baeza, ca. 1440 desprecia la vieja teoría del hexacordo (seis sonidos de la escala) y elabora un nuevo sistema de solfear basado en el octocordo, un nombre para cada uno de los ocho sonidos de la escala. Abandona la teoría pitagórica de los intervalos y establece una basada en las matemáticas de las proporciones para explicar la tercera mayor y menor, nuevo punto de partida para la armonía. Además de la teoría sobre el cromatismo o las indicaciones sobre el compás.

Salvo el Reino de Granada, en siglos anteriores estaban ya castellanizados Córdoba desde 1236, Jaén desde 1246, Sevilla y la provincia de Cádiz desde 1248. La preeminencia de Sevilla y Málaga frente al resto de las catedrales andaluzas contrasta con las numerosas manifestaciones musicales profanas con muchos instrumentos, danzas y reflejando el mestizaje cultural que caracteriza Andalucía.

obra-musica-completa-de-juan-del-enzinaJuan del Encina: famoso compositor salmantino presente en los principales cancioneros españoles y extranjeros con su Villancicos, canciones y romances y con un predominio de la monodia, adelantándose así a la revolución florentina que en el siglo XVI ‘inventaría la ópera’. La edición de cancioneros como el de Palacio bajo el reinado de los Reyes Católicos, o el de la Colombina (Hernando de Colón) facilita la difusión de la música española con piezas como La Spagna que se convierte en un éxito en Europa. Por su parte los villancicos tendran paralelos o respuesta en las frótolas de Verona, los Strambotes napolitanos y las villanelas en Toscana. Dámaso Alonso nos dice que en el villancico está la esencia lírica intensificada.

Los gitanos llegaron a Andalucía en 1462 como  atestiguan las ‘Crónicas del Condestable Iranzo’, sin embargo su presencia será simbólica hasta que un siglo más tarde aumenta su número considerablemente, lo que hace pensar que muchos moriscos y otros ‘morenos’ se unieron a las bandas de gitanos para evitar la expulsión. El hecho de llamar gitanos a todo un conglomerado de razas y culturas a partir del siglo XVI, sobre todo en Andalucía, explica el por qué solo los gitanos andaluces cantan flamenco y no el resto. Los llamados gitanos de Andalucía, preferentemente los de Cádiz y Sevilla, formarán un crisol cultural nunca visto hasta entonces, de ahí que su música sea de las más mestizas del planeta.

Siguiente capítulo: Tiempos primitivos

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