Ayúdanos a mantener Flamencopolis:


     

Los palos de la A a la Z


Folías /

Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

La relación de las folías con el flamenco la encontramos en el uso que hace en el bajo ostinato alternando modo mayor y menor. Comienza en la dominante del menor:

i  –  V  –  i  –  VII  –  III  –  VII  –  i  –  V

(por arriba: la  –  Mi  –  la  –  Sol  –  Do  –  Sol  –  la  –  Mi)


Si traducimos al modo flamenco este bajo de la folía

iv  –  I  – iv  – III  –  VI  –  III  – iv  –  I

Bajo que contiene buena parte de los grados propios del acompañamiento de la soleares que van al segundo grado o al cuarto

I  –  II  –  I  –  III  –  VI  –  II  –  I    /    I  – iv   –  II  –  I  –  III  –  VI  –  II  –  I


El segundo grado (por arriba Fa) no suele aparecer en las folías, sin embargo Guillermo Castro afirma que ‘ya en el Cancionero de Palacio, (último tercio del siglo XV- principios del XVI) encontramos una folía que presenta el cultivo de la cadencia andaluza en su estructura, al menos de forma sugerida, y el ritmo ternario en hemiolia. Es la famosa Rodrigo Martines, pieza anónima no 12’.

Este paso del cuarto grado del menor al quinto a través del séptimo y el sexto grado, que hoy llamamos cadencia andaluza, generó sin duda este avance en la configuración de los bajos ostinatos que acompañan los cantes flamencos.

FAUSTINO NÚÑEZ - Flamencopolis ©2011